Helicobacter pylori: la bacteria que podrías tener en tu estómago
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Pesadez, ardor o hinchazón frecuente, suelen estar ligados a Helicobacter pylori, una bacteria que se estima está presente en el 70% de la población de Chile y cuyo tratamiento es tan prioritario que forma parte de las Garantías Explícitas en Salud (GES).
Si tu estómago te envía señales de alerta de forma constante, es probable que seas parte de la gran mayoría de chilenos que convive con este microorganismo sin saberlo.
Junto a Dr. Nicolás Avendaño, médico general y parte de los médicos GES por esta patología de RedSalud Alameda y Nuñoa, te explicamos lo que debes saber sobre esta bacteria.
¿Qué es Helicobacter pylori?
El Helicobacter pylori es una bacteria con una característica forma de hélice, de ahí su nombre, esto le permite "atornillarse" y colonizar la mucosa gástrica de forma permanente si no es erradicada.
A diferencia de la mayoría de los microorganismos que mueren al encontrarse con los jugos gástricos, esta bacteria ha evolucionado para sobrevivir en condiciones de acidez extrema.
El potente efecto de la Helicobacter
Para habitar en nuestro estómago, produce una enzima, la ureasa, que neutraliza el pH del estómago a su alrededor, creando un microambiente seguro para ella, pero agresivo para la microbiota intestinal.
Al instalarse en el revestimiento del estómago, debilita las barreras protectoras naturales, propiciando que el ácido irrite las paredes estomacales, lo que desarrolla una inflamación gástrica persistente. El Dr. Avandaño complementa:
"H. Pylori tiene distintos mecanismos para la colonización: utiliza sus flagelos para movilizarse en el contenido gástrico, es capaz de detectar sustancias como el bicarbonato o la urea (quimiotaxis), presenta adhesinas para adherirse al estómago, y utiliza la enzima ureasa para neutralizar el pH gástrico.
La detección de esta última es un método utilizado por los médicos para confirmar su presencia en el estómago, denominado el test de ureasa".

¿Cómo llega esta bacteria al organismo?
El reservorio principal de H.pylori es humano, por lo que la principal vía de contagio es la ingestión de restos de heces humanas contaminadas con la bacteria a través de la boca (vía fecal-oral) como por ejemplo, al tener contacto con una persona que se lavó mal las manos.
Otra forma de contagio es el consumo de agua y alimentos contaminados.
- Debido a que es un microorganismo muy resistente, las medidas de higiene básica son la mejor forma de evitar su contagio.
- Factores como el consumo de vegetales crudos mal lavados o el agua no tratada en zonas rurales facilitan su propagación. Así como el lavado deficiente de manos.
- Es importante entender que el contagio puede ocurrir años antes de los síntomas, los que pueden tardar años en manifestarse.
Síntomas y señales de alerta: ¿Cuándo sospechar?
Aunque muchas personas asocian esta bacteria automáticamente con casos graves como las úlceras o el cáncer gástrico, la realidad en la consulta médica es distinta, especialmente porque la mayoría de casos de H.pylori no presentan síntomas.
El motivo principal que atienden los médicos por esta causa no suele ser una complicación mayor, sino una serie de malestares gástricos que afectan la vida cotidiana.
El síntoma más característico es la dispepsia (conocida coloquialmente como indigestión o “empacho”), que se manifiesta como un dolor o ardor en la "boca del estómago". Además, los pacientes suelen reportar:
- Hinchazón abdominal (meteorismo) poco después de comer.
- Sensación de saciedad precoz (sentirse lleno muy rápido).
- Acidez o reflujo persistente.
- Eructos frecuentes y náuseas matutinas.
El Dr. Avendaño nos cuenta acerca de la importancia de la atención médica a tiempo:
"De las personas que acuden por dispepsia, si no presentan úlceras, H.pylori está presente en al menos 40% de los casos, y si presentan úlceras está presente hasta en el 90% de los casos sin uso de antiinflamatorios. Vivir con Helicobacter pylori no solo puede causar molestias, sino que está asociado además al 70-90% de los cánceres gástricos, por lo que es muy importante su detección y tratamiento a todos sus portadores".
Diagnóstico: Exámenes frecuentes y efectivos
Existen principalmente tres vías para confirmar la infección bacteriana:
Impacto en la salud digestiva
Es fundamental entender que el H. pylori no es un huésped inofensivo. Su presencia genera una respuesta inmunitaria que deriva en una gastritis crónica en prácticamente todos sus portadores.
Si bien esta bacteria es una de las causas principales de las úlceras pépticas, su impacto principal es la inflamación constante que altera la digestión normal de los nutrientes, pudiendo causar anemia por malabsorción de hierro y vitamina B12.
Así, la detección temprana es clave para prevenir que esta inflamación progrese hacia condiciones más severas, aprovechando las garantías de tratamiento vigentes, como el GES.
Tratamiento y camino a la recuperación
Una vez confirmada la presencia de la bacteria, el objetivo es su erradicación.
Al ser un tratamiento garantizado por el GES, el protocolo suele ser estándar y muy efectivo. El esquema consiste en una combinación de medicamentos que el paciente debe seguir estrictamente para evitar la resistencia a antibióticos:
- Antibióticos específicos: Generalmente, una combinación de dos o tres para asegurar la eliminación de la bacteria.
- Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP): Medicamentos como el Omeprazol o Esomeprazol, que reducen la producción de ácido para que los antibióticos actúen mejor y la mucosa sane.
Es vital completar el ciclo de 10 a 14 días, incluso si los síntomas desaparecen a las pocas horas de comenzar.
Debido a que es una enfermedad contagiosa, tu médico tratante podría pedirle un examen de confirmación de H. Pylori a las personas que vivan contigo.
El Dr. Avendaño nos cuenta parte del proceso para activar el GES por Helicobacter:
"En el caso que se confirme la presencia de H.pylori, tu médico tratante te hará firmar el formulario de constancia de información al paciente GES, que deberás llevar a tu Isapre o a tu Cesfam para activar tu GES".
Alimentación y cuidados durante el proceso
El tratamiento puede ser fuerte para el sistema digestivo, por lo que ajustar la dieta es clave para reducir los efectos secundarios como el sabor metálico o la digestión lenta.
- Priorizar: Alimentos cocidos, carnes blancas, pescados y verduras al vapor.
- Evitar: Irritantes como el café, el alcohol, el exceso de aliños (ají, pimienta) y las grasas saturadas.
- Probióticos: Consumir cepas como Lactobacillus puede ayudar a proteger la microbiota intestinal durante el uso de antibióticos.
"Los efectos adversos del tratamiento antibiótico pueden ocurrir hasta en el 25-50% de pacientes, los más comunes son las alteraciones en el gusto, diarrea, náusea y dolor abdominal. Sin embargo, raramente hacen descontinuar el tratamiento".
Consulta con nuestros expertos
Vivir con hinchazón, acidez o dolor abdominal no es algo que debas normalizar.
En un país como Chile, donde la prevalencia del Helicobacter pylori es tan alta, realizarse exámenes a tiempo puede prevenir años de malestar y complicaciones futuras.
Si presentas síntomas de dispepsia persistente, consulta con tu médico, la solución es conocida, accesible y efectiva.