Herpes zóster: síntomas, prevención y tratamiento
Desórdenes y EnfermedadesTemas: portada red salud
¿Sabías que, a pesar de los años, el virus de la varicela se puede reactivar?
Esto se manifiesta con lo que se conoce como herpes zóster, una afección cutánea que generalmente no es grave, pero que puede ser dolorosa y afectar considerablemente la calidad de vida.
¿Qué es el herpes zóster?
El herpes zóster es una infección no contagiosa que se produce por la reactivación del virus varicela-zóster el cual, si la persona tuvo alguna vez varicela, permanece inactivo en los ganglios nerviosos.
Al reactivarse, se produce una erupción cutánea dolorosa que sigue el recorrido del nervio en una zona específica del cuerpo.
Se caracteriza por un brote de ampollas en un área enrojecida de la piel, lo que se acompaña de dolor, ardor y notoria sensibilidad.

Factores de riesgo de herpes zóster
Aunque los estudios científicos aún no identifican un desencadenante específico del herpes zóster, sí hay factores de riesgo que pueden facilitar su aparición:
- Tener más de 50 años.
- Enfermedades crónicas
- Tratamiento de inmunosupresores.
- Períodos intensos de estrés físico o emocional.
- Personas que no han sido vacunadas contra la varicela.
- Trastornos psiquiátricos y depresión
¿Por qué el virus de la varicela puede reactivarse años después?
El virus de la varicela-zóster puede permanecer inactivo por décadas dentro de las células nerviosas, pero cuando el sistema inmunológico pierde su capacidad de mantenerlo bajo control, es mucho más probable que este se reactive, avanzando del nervio a la piel, generando la erupción característica.
Síntomas de herpes zóster
Es muy probable que el herpes zóster comience con molestias en la piel incluso antes de la aparición de la lesión cutánea.
De esta forma, muchos pacientes:
- Sienten dolor, hormigueo o ardor, entumecimiento y una sensibilidad inusual en una zona específica, que por lo general afecta un solo lado del cuerpo con un solo manchón.
- Dentro de uno o dos días después se manifiesta la erupción cutánea con pequeñas ampollas que surgen en una base enrojecida, acompañadas de una intensificación del dolor.
- Muchas veces erupciona en el torso, pero también puede ocurrir en el cuello y rostro.
- En algunos casos puede aparecer fiebre baja, cansancio, dolor de cabeza y sensibilidad a la luz.
- El brote de las ampollas dura un par de días y luego se forma una costra que se va secando de forma gradual.
¿Cuándo consultar al médico?
Se recomienda acudir a un médico apenas aparece el dolor localizado y puede visualizarse la presencia de ampollas, en especial si el paciente es una persona mayor o si tiene una enfermedad autoinmune.
También es necesario consultar cuando:
- La erupción aparece cerca de los ojos.
- El dolor es muy intenso.
- La extensión de la lesión es considerable.
Una revisión temprana permitirá comenzar un tratamiento para entregar alivio oportunamente.
Posibles complicaciones por herpes zóster
Si bien en gran parte de los casos los pacientes se recuperan sin problema, podría generar algunas complicaciones, en especial en personas mayores o con defensas bajas, de esto lo más común es la neuralgia postherpética.
¿Qué es la neuralgia postherpética?
Se trata de un dolor persistente en la zona que fue afectada por el herpes zóster, el que puede durar semanas o meses después de la desaparición de la erupción cutánea.
Además, si la piel se ha rascado con intensidad, puede presentarse una infección bacteriana en la piel, así como alteraciones en la sensibilidad.
Incluso en algunos casos, cuando el herpes zóster aparece cerca de los ojos, puede existir compromiso ocular que afecte la visión.
Diagnóstico de herpes zóster
La evaluación clínica primordial para su diagnóstico, donde un médico evalúa la distribución de las ampollas y la forma en la que se manifiesta el dolor.
Algunas veces, pueden solicitarse exámenes específicos para confirmar el diagnóstico, pero la mayoría de las veces la evaluación clínica suele ser suficiente.
Tratamiento del herpes zóster
El tratamiento se centra en el alivio de los síntomas y en evitar complicaciones.
- Lo más usual es que se indiquen antivirales, lo que es más efectivo cuando se inician dentro de las primeras 72 horas desde que aparece el brote.
- También pueden recetarse analgésicos para controlar el dolor y la molestia.
- Si está afectando uno o ambos ojos, pueden requerirse medicamentos adicionales recetados por un especialista.
Prevención y vacuna contra el virus varicela-zóster
Mantener el sistema inmune saludable es de gran ayuda para evitar su reaparición, así como evitar cuadros de estrés y mal descanso.
Una de las medidas de prevención más eficaces es la vacuna contra el herpes zóster, esta vacuna está indicada en adultos de 50 años o más, independientemente de antecedentes de herpes zóster.
Se recomienda especialmente en personas con enfermedades autoinmunes.
La vacuna ha demostrado reducir de forma considerable la reaparición del virus en el 90% de los casos. Esta vacuna puedes encontrarla en RedSalud.