El asma es la enfermedad crónica que tiene mayor prevalencia en edades escolares, estando presente en entre el 15 y el 20% de dicho grupo, y se estima tiene el 10% de presencia en el grupo de los adultos.
¿Qué es el asma bronquial?
El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias aéreas. Se caracteriza por producir hiperreactividad bronquial, es decir, una respuesta exagerada de los bronquios frente a estímulos como alérgenos del ambiente, cambios de temperatura, ejercicio o infecciones respiratorias.
¿Cuáles son los síntomas del asma bronquial?
El asma bronquial puede provocar distintos síntomas, que varían según la intensidad de la enfermedad y los factores que la desencadenan. Algunos de los signos más frecuentes incluyen:
- Dificultad para respirar (disnea).
- Sibilancias o "pitos" al respirar.
- Opresión en el pecho.
- Tos persistente, especialmente en la noche o durante el ejercicio.
Según el doctor Sergio Pacheco, broncopulmonar de Clínica RedSalud Santiago, uno de los efectos de esta enfermedad en el organismo es el: “estrechamiento de los lúmenes bronquiales con síntomas de ahogo y sibilancias (pitos)”.
Además, el especialista aclara que: “Es una enfermedad hereditaria, lo que se hereda no es siempre el asma, sino que la alergia a vectores inhalantes”.
¿Qué son los vectores inhalantes?
Los vectores inhalantes son partículas presentes en el aire que ingresan al cuerpo a través del sistema respiratorio. En personas con asma, estos agentes pueden desencadenar o agravar los síntomas respiratorios.
Algunos ejemplos comunes de vectores inhalantes son:
- Polen, proveniente de árboles, pasto y flores.
- Polvo doméstico, que incluye ácaros y restos microscópicos.
- Alérgenos de animales, como la caspa de gatos y perros.
Hongos y esporas, que pueden causar reacciones como rinitis alérgica, conjuntivitis alérgica, asma o incluso una combinación de estos síntomas.
Factores y características que inciden en el desarrollo de Asma
Si bien el asma bronquial tiene un componente hereditario, existen múltiples factores que pueden influir en su aparición o agravamiento. El doctor Sergio Pacheco, destaca los siguientes:
Tratamiento del Asma bronquial
El tratamiento del asma se basa en medidas generales de prevención y tratamientos farmacológicos que permiten controlar los síntomas y evitar crisis. El doctor Pacheco, detalla las principales estrategias:
Evitar la exposición a vectores inhalantes
Es fundamental identificar qué alérgenos agravan los síntomas. Para ello, se pueden realizar exámenes como el test cutáneo de alérgenos inhalantes.
Reducir el riesgo de infecciones respiratorias: se recomienda la vacunación, el uso de mascarillas en lugares con riesgo de contagio y evitar ambientes contaminados con humo, ya que estos pueden desencadenar crisis asmáticas.
Medicamentos para el tratamiento del asma
El tratamiento farmacológico incluye dos tipos de medicamentos: de uso continuo y de rescate.
- Inhaladores de uso diario
Estos inhaladores deben utilizarse en la mañana y en la noche. Contienen corticoides inhalados que ayudan a controlar la inflamación de los bronquios. A menudo se combinan con un broncodilatador de acción prolongada, como el salmeterol, para mantener las vías respiratorias abiertas durante más tiempo. Su uso debe ser constante.
- Medicamentos de rescate
Se utilizan durante una crisis o cuando se presenta una obstrucción bronquial. Incluyen broncodilatadores de acción rápida, como el salbutamol y el bromuro de ipratropio. Actúan aliviando rápidamente los síntomas de ahogo.
Inmunoterapia para reducir la reacción alérgica
Existen tratamientos con vacunas inyectables u orales, que buscan reducir la respuesta alérgica frente a ciertos desencadenantes. Estas terapias deben aplicarse en centros médicos equipados, ya que pueden provocar reacciones adversas.