
Parto
Parto: te acompañamos en el ¡gran día!
En RedSalud, te contamos todo lo que debes saber sobre el parto, sus etapas y los estudios necesarios.
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¿Qué es el trabajo de parto?
El trabajo de parto comienza cuando se producen una serie de contracciones de manera continua en el útero.
Estas ayudan a dilatar el cuello del útero de la mujer, con el objetivo de permitir al bebé desplazarse a través del canal de parto.
Aunque no se pueden determinar los factores que influyen en su comienzo, éste puede comenzar dos semanas antes de la fecha estimada de parto.
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El parto se separa en tres etapas, la primera es el trabajo de parto temprano y activo, la segunda es el nacimiento del bebé y la tercera es cuando se debe expulsar la placenta.
Primera etapa: trabajo de parto temprano y activo
La primera etapa del parto consiste, por un lado, en el trabajo de parto temprano, y por el otro, en el trabajo de parto activo.
Durante el trabajo de parto temprano se comienzan a sentir las contracciones persistentes y regulares, que provocan que el cuello del útero se dilate y afine.
Mientras que durante el trabajo de parto activo, el cuello del útero llega a dilatarse de 6 a 10 cm, y las contracciones son más fuertes y frecuentes en el tiempo.
Pueden aparecer calambres y náuseas, por lo que es importante practicar las técnicas aprendidas en la clase de preparación para el parto.
Segunda etapa: nacimiento del bebé
La segunda etapa del parto se define por el nacimiento del bebé, por lo que es necesario que la mujer puje y haga fuerza hacia abajo durante cada contracción para provocar el parto.
Lo primero en salir será la cabeza y después el cuerpo, posterior a eso, el médico despejará las vías respiratorias.
Luego esperará unos segundos para cortar el cordón umbilical, asegurar el flujo de sangre de la madre al bebé y aumentar sus reservas de hierro.
Tercera etapa: expulsión de la placenta
Ahora la madre siente alivio de que haya nacido su bebé y lo sostiene en sus brazos o en su abdomen.
Esta etapa se caracteriza por la expulsión de la placenta, la cual se va desprendiendo y puede acompañarse de contracciones leves que permiten desplazarla hacia el canal de parto.
Luego el médico observará la zona vaginal, para determinar si es necesario realizar puntos de sutura en casos de desgarro.
Existen distintos tipos de parto, a continuación te contamos sus principales características:
Parto vaginal
El parto vaginal o también conocido como parto normal, se produce luego de contracciones continuadas, dilatación del cuello del útero y salida del bebé a través del canal de parto.
El trabajo de parto tiene una duración de 10 a 19 horas en madres primerizas y de 6 a 12 horas en madres con hijos previos.
Parto por cesárea
El parto por cesárea o cesárea consiste en una intervención quirúrgica con anestesia en el espacio epidural (anestesia epidural), para extraer al bebé a través de la pared abdominal.
Ésta puede ser programada y electiva, y se realiza por diversos motivos, tales como presentación podálica del bebé (cabeza del bebé arriba), haber tenido dos o más hijos por cesárea, placenta previa o embarazo gemelar.
También se hace en un parto de urgencia, es decir, cuando el parto vía vaginal no se pudo realizar y existe riesgo para la madre o para el bebé.
Parto inducido
El parto inducido es la estimulación del útero para que se contraiga, antes de que inicie el trabajo de parto por sí solo.
Existen varios motivos por los cuales el médico puede recomendar la inducción del parto, con el objetivo de preservar la salud de la madre o del bebé.
Uno de ellos es el embarazo prolongado, es decir, cuando se superó por una o dos semanas, la fecha estimada de parto.
También se puede inducir el parto en caso de ruptura prematura de bolsa, es decir, cuando el parto no comienza después de romper bolsa.
Otros motivos incluyen infección en el útero, restricción del crecimiento fetal, poco líquido amniótico, diabetes gestacional, presión alta, desprendimiento de placenta, obesidad o enfermedad renal.
Parto prematuro
El parto prematuro sucede cuando las contracciones regulares producen la apertura del cuello uterino después de la semana 22 y antes de la semana 37 de embarazo.
En este caso, el recién nacido es considerado prematuro y necesitará atención médica adicional en la unidad de cuidados intensivos neonatales.
Si bien no existen causas determinadas de un parto prematuro, hay factores que se consideran de riesgo.
Algunos de ellos son haber tenido un parto prematuro previamente, embarazo gemelar, cuello de útero acortado, problemas con la placenta, exceso de líquido amniótico, infecciones, entre otros.
También el tabaquismo, el consumo de estupefacientes y eventos estresantes durante el embarazo, pueden propiciar este tipo de parto.
Otros factores incluyen defectos congénitos del bebé, poco tiempo entre embarazos, edad joven o muy adulta de la madre, y enfermedades como diabetes, autoinmunes, hipertensión o depresión.
Cabe destacar que el parto prematuro puede producirse también en mujeres que no poseen ningún factor de riesgo.
Durante el embarazo, el médico realizará determinados controles, e indicará ecografías y vacunas.
A continuación te contamos sobre ellos, de acuerdo a cada trimestre de embarazo en que deben realizarse:
Primer trimestre
En este trimestre, se realiza la visita al médico para que confirme el embarazo e indique los controles necesarios.
En la primera cita puede realizar un exámen físico, que incluye: control de presión arterial, control de peso y control pélvico.
Por otro lado, el médico indicará la ecografía Doppler de la semana 11 a 14, para determinar si existen riesgos de que el bebé presente Síndrome de Down.
Así como también la ecografía Doppler de arterias uterinas, para evaluar el flujo sanguíneo del bebé o riesgo de preeclampsia.
Segundo trimestre
En este trimestre, se realiza el examen físico (control de presión arterial, control de peso y control pélvico), una ecografía transvaginal, Doppler de arterias uterinas y Doppler de las 22-24 semanas.
En este último se revisa la anatomía fetal, marcadores de alteraciones cromosómicas, evaluación del corazón y del sistema nervioso central.
Además, a partir de la semana 13 de embarazo, se debe realizar la vacunación contra la influenza, según periodo de campaña.
Tercer trimestre
En este trimestre, el médico realizará el tacto vaginal para controlar las condiciones del cuello uterino y si el bebé está descendiendo correctamente, junto con una pelvimetría o medición de la pelvis.
A partir de la semana 28, se debe realizar la vacunación anticoqueluche y en la semana 29 y 35, la ecografía con medición biométrica de segmentos fetales como cabeza, abdomen y fémur.
Con ésta última es posible determinar la edad gestacional, el peso fetal, el percentil de curva de crecimiento, la posición y la fecha probable de parto.
Por último, a partir de la semana 32, los controles prenatales se realizan cada dos semanas, y a partir de la semana 36, cada semana.
Entre las señales de urgencia pre-natal que se deben atender y acudir inmediatamente a la sala de emergencias, se encuentran:
- Sangrado vaginal.
- Pérdida de líquido.
- Fiebre.
- Contracciones uterinas continuadas.
- Dolor de cabeza fuerte.
- Disminución de movimientos fetales.
El día del parto, la madre debe llevar para sí misma: un pijama, zapatillas de cama, apósitos maternales, ropa interior y elementos de aseo.
Mientras que para su bebé, deberá contar con: bodys, ositos, mitones, calcetines, gorritos, saquitos y pañales para recién nacidos.
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