Es importante que consultes con un otorrino frente a síntomas o malestares que afectan tu boca, oídos o nariz. Por ejemplo, puedes visitar a un otorrino si tienes dolor de garganta (amigdalitis), roncas o te duelen los oídos.
También es recomendable consultar con este especialista cuando tengas sospechas de sinusitis, problemas de habla, zumbidos en los oídos (tinnitus) o mareos recurrentes o vértigo.