Los pacientes que reciben cuidados paliativos tienen una mayor calidad de vida y sobrevida demostradas; aunque esto último depende de muchos factores, como el tipo de cáncer (tumores sólidos y hematológicos) y etapa de la patología en que fue diagnosticada, así como el momento de la derivación a cuidados paliativos.
Los efectos también dependerán del tipo de terapia oncológica que recibe el paciente: quimioterapia, radioterapia o cirugía.