
Cirugía de testículo no descendido
Cirugía de testículo no descendido, intervención recomendada antes de los seis meses
En RedSalud contamos con cirujanos pediátricos especialistas en afecciones urológicas como el caso de los testículos no descendidos, que brindan un tratamiento completo y oportuno al paciente.
¿Qué son los testículos no descendidos?
Los testículos no descendidos conllevan, a lo menos, tres variantes:
- Testiculo que no se palpa en la bolsa escrotal (es la más grave). En estos casos, la mayoría de las veces se encuentran ubicados de manera intra-abdominal.
- Testículos que se palpan en la zona inguinal y no se logran llevar hasta la bolsa escrotal.
- Testículos muy cercanos al escroto, que sube y baja (testículo retráctil).
En pacientes prematuros se presenta en alrededor de un 30%, y en recién nacidos de términos en un 3,4% aproximadamente.
El problema es que la detección de este problema, a veces, no se realiza a tiempo. Por eso, prestar atención a los síntomas antes descritos es fundamental para entregar un tratamiento oportuno
Se debe realizar una cirugía en todo paciente en quien no se palpa el testículo o cuando este permanece alto, en la región inguinal, a los seis meses de edad.
Esto, porque a partir de los seis meses se ha demostrado que se produce daño al interior del testículo.
La cirugía de descenso de testículo consiste en liberar el testículo, bajarlo y situarlo en la bolsa escrotal.
Es una cirugía delicada, pero que en la mayoría de los casos puede ser ambulatoria.
Entre las principales consecuencias de no tratar los testículos no descendidos podemos mencionar el riesgo de subfertilidad y de desarrollar tumores.
Es importante la práctica rutinaria del examen genital en los primeros meses de vida (nacimiento, 6 meses y 12 meses) durante el control pediátrico. Esto, a largo plazo, ayuda a evitar:
- Daños por traumatismos (golpes)
- Torsiones testiculares
- Problemas emocionales
- Hernia inguinal
Cuidados preoperatorios
El especialista, después de un examen detenido en ambiente tibio confirma la sospecha, habitualmente indica una ecotomografía testicular para evaluar el tamaño de la gónada y determinar si hay asociación a una hernia inguinal.
Cuidados postoperatorios
Respetar las indicaciones de cuidado y reposo que indica el cirujano.
Mantener controles anuales.