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Medico revisando el tendón de aquiles de una mujer

Cirugía de tendon de aquiles

Cirugía de tendón de Aquiles, la opción para volver a la práctica deportiva

En RedSalud contamos con los mejores traumatólogos especialistas en el tratamiento quirúrgico del tendón de Aquiles.

 

Estos trabajan junto a un completo equipo clínico y kinesiológico, acompañando al paciente antes, durante y después de la cirugía.

 

Descubre todo lo que tienes que saber sobre la cirugía del tendón de Aquiles y elige RedSalud para realizar el tratamiento de esta afección de forma efectiva y segura.

¿Qué es la Cirugía de tendón de Aquiles?

La cirugía de tendón de Aquiles se trata de una reparación quirúrgica (tenorrafia) que se debe realizar cuando este tendón se rompe por algún motivo.

 

Esta situación tiene una relación directa con la calidad de los tejidos blandos y eventuales sobrecargas de la extremidad de cada paciente.

 

Cuando el tendón queda reparado quirúrgicamente, se restablece el funcionamiento del complejo muscular posterior de la pierna y del pie, devolviéndole funcionalidad.

 

El tratamiento quirúrgico forma parte del programa Cirugía en el Dia RedSalud, si quieres obtener más información consulta AQUÍ.

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    Los tipos de cirugías de tendón de Aquiles se agrupan según las técnicas utilizadas, pudiendo ser:

     

    1. Técnica abierta con una incisión en la parte inferior de la pierna, la cual permite reducir el riesgo de una nueva rotura del tendón en comparación con el tratamiento no quirúrgico. 

      No obstante, mediante esta técnica pueden existir riesgos de complicaciones como por ejemplo, la dehiscencia (separación posoperatoria de la incisión) e infección de la herida.

     

    1. Técnica percutánea con pequeñas incisiones se logra la recuperación del largo del tendón de Aquiles, sin las complicaciones de la cicatrización de la piel en comparación con la cirugía abierta. Esta conforma uno de los procedimientos mínimamente invasivos que permite controlar la tensión y movilidad del pie. 

      Esta última técnica es más utilizada que la cirugía abierta y consiste en un tratamiento ambulatorio, estando limitada a las primeras semanas desde que ocurre la ruptura, por eso la importancia del manejo en forma precoz.

     

    Otras técnicas también pueden ser de carácter semi percutáneas.

    La cirugía de tendón de Aquiles siempre es necesaria cuando los pacientes presentan desgarro, separación o rotura del tendón de Aquiles.

     

    El tendón de Aquiles es necesario para extender los dedos del pie y facilitar el empuje al caminar.

     

    Si esta afección no es corregida, el paciente puede tener problemas para subir escaleras o elevarse sobre la punta de los pies.

     

    No obstante, los desgarros del tendón de Aquiles pueden tratarse sin cirugía y obtener buenos resultados.

    De todas formas, el profesional médico será quien decida la aplicación de una u otra técnica para corregir el tendón de Aquiles.

     

    Antes de realizar la cirugía es importante hablar con el médico tratante para conocer las medidas de cuidado del tendón de Aquiles.

    Luego de la cirugía de tendón de Aquiles, se debe mantener una inmovilización fija sin apoyo durante 3 semanas.

    Pasado ese lapso, y alrededor de las 4 semanas se inicia el manejo kinesiológico, con aumento progresivo de las cargas de la extremidad y la actividad, hasta lograr la recuperación de la funcionalidad de la extremidad.

     

    Es recomendable no realizar actividad física hasta pasados los 3 meses posteriores a la cirugía y luego contar con la autorización del especialista para hacerlo.

    Los consejos post operatorios deberán ser indicados por el médico tratante. De todas formas, a modo general, te brindamos las siguientes recomendaciones:

     

    • Llevar un reposo relativo, sin necesidad de estar siempre en la cama.
    • Mantener la pierna elevada regularmente y no apoyar el pie, durante al menos dos semanas.
    • Utilizar bastones o muletas para evitar el apoyo de la extremidad.
    • Aplicar frío para disminuir el dolor y la inflamación, durante 20 minutos.
    • Administrar los analgésicos y los antiinflamatorios según el esquema del cirujano tratante.
    • Usar anticoagulantes para prevenir la trombosis venosa.
    • Evitar el movimiento y cargar elementos hasta que el cirujano autorice el inicio de kinesiología o fisioterapia.
    • Asistir a cada control post operatorio con el médico tratante.

    Luego del tratamiento es importante realizar ejercicios de fisioterapia para fortalecer el tendón de Aquiles y los músculos de la pierna.

     

    El entrenamiento de fuerza y estabilidad contribuye a evitar problemas que pueden persistir hasta incluso pasado el año.

     

    Se trata de un tipo de rehabilitación funcional, centrada en la coordinación de partes del cuerpo y el movimiento.

    Su objetivo es recuperar el mayor nivel de desempeño del paciente, en sus actividades deportivas o en su vida diaria en general.

     

    Los resultados luego de aplicar este tipo de rehabilitación han sido satisfactorios, logrando mejorar el movimiento progresivamente y más pronto.