Si no tienes claridad de cómo usar hilo dental, sigue esta guía paso a paso para convertirlo en tu aliado.
Recuerda que tu odontólogo puede enseñarte con mayor detalle y también con una técnica adecuada dependiendo de tu caso:
Pasos básicos para una buena técnica
1. Prepara tu hilo dental
Corta un trozo de unos 45 cm (aproximadamente la longitud de un antebrazo, de la punta de los dedos al codo).
Enróllalo alrededor de los dedos medios de ambas manos, dejando 7–10 cm libres (aprox. tres a cuatro dedos juntos).
Esto permite maniobrar con pulgares e índices en todas las zonas de la boca.
Tip: Relaja labios y mejillas; la tensión dificulta el movimiento.
2. Introduce el hilo suavemente
Deslízalo lentamente entre los dientes.
Si el espacio es estrecho, evita forzar; un movimiento suave de lado a lado es suficiente.
3. Limpia cada lado del diente
Cada espacio tiene dos superficies: limpia una por una.
Desliza el hilo arriba y abajo hasta la línea de la encía y el punto de contacto más alto.
Forma una “C” alrededor del diente para proteger el triángulo de encía.
Tip: Mantén los dedos cerca del diente para más control.
4. Continúa con el siguiente espacio
Mueve el hilo al lado opuesto del espacio y repite el procedimiento.
Deslízalo fuera del diente. Si el hilo se ve sucio, ¡estás eliminando futura placa bacteriana!
Enrolla el hilo usado en un dedo y desenrolla uno nuevo para continuar.
5. Recorre toda la boca
No olvides los últimos molares ni los espacios posteriores.
La constancia y la técnica correcta mantienen dientes y encías saludables.