Causas de las encías retraídas
La retracción de las encías suele relacionarse, principalmente, con factores inflamatorios crónicos locales. Si bien una higiene oral inadecuada puede influir, esta condición tiene múltiples orígenes.
Para comprenderla mejor, las causas se agrupan en tres categorías principales:
1. Factores mecánicos
Recesiones producidas por fuerzas externas sobre la encía:
- Cepillado agresivo o uso de cepillos duros.
- Técnica incorrecta de uso de hilo dental.
- Frenillo alto que tracciona la encía.
- Restauraciones o movimientos ortodóncicos inadecuados.
- Anatomía predisponente: poca encía adherida, raíces prominentes, dehiscencias óseas o dientes mal posicionados.
- Trauma oclusal y bruxismo.
2. Inflamación por placa bacteriana
La encía inflamada en presencia de cálculo se retrae con mayor facilidad:
- Gingivitis crónica.
- Cálculo (Sarro) supragingival que dificulta una correcta higiene
- Apiñamiento o malposición dental, que dificulta la higiene.
3. Enfermedad periodontal No tratada
Daño estructural que afecta hueso y ligamento de soporte dentario:
Periodontitis: Infección crónica de las encías que reduce el soporte óseo.
Otros factores que aumentan el riesgo
No causan la recesión por sí mismos, pero pueden aumentar el riesgo en conjunto con factores previos:
- Edad: más frecuente después de los 40–50 años.
- Encías finas o periodonto delgado.
- Enfermedades generales y ciertos medicamentos que alteran la encía.
- Tabaco y alcohol.
- Bruxismo y acciones repetitivas que transmiten trauma a los tejidos de soporte dental.
- Piercings orales.
Síntomas de la recesión gingival
La recesión gingival puede avanzar lentamente y, en algunos casos, sin dolor, por lo que es importante reconocer sus señales.
Síntomas más frecuentes:
- Dientes más “largos” debido a la raíz expuesta.
- Sensibilidad al frío, calor, tacto o alimentos dulces y ácidos.
- Sangrado o inflamación si hay gingivitis o periodontitis.
- Acumulación de placa o sarro en el borde de la encía retraída.
- Espacios o sensación de separación entre dientes por pérdida de soporte.
- Cambios estéticos, como irregularidades en la línea gingival o diferencia de color entre corona y raíz.