¿Aún no terminan de salir tus muelas de juicio y tienes un dolor persistente al fondo de tu boca y notas tus encías hinchadas o enrojecidas?
Es muy probable que puedas estar sufriendo de pericoronaritis, lo que puede alterar tu cotidianidad.
¿Qué es la pericoronaritis?
La pericoronaritis es la inflamación asociada a infección local que se produce en la encía que rodea una pieza dental que aún no ha terminado de erupcionar.
También se le conoce como operculitis, nombre que viene de “opérculo” que alude a una capucha, puesto que este problema surge por un colgajo de tejido gingival (encía) que queda cubriendo parcialmente la corona de la muela que está emergiendo.
¿Por qué ocurre este problema bucal?
El problema comienza por un contexto de espacio y limpieza. Cuando la erupción del diente se queda “a medias”, este remanente de encía crea un espacio ciego donde los restos de comida se cuelan con facilidad al masticar.
Al tener dificultades para realizar una buena higiene, este espacio ciego permite la acumulación de restos de comida y bacterias de la cavidad oral. Así el área se convierte en el escenario ideal para que las bacterias se desarrollen, provocando una infección dental que inflama el tejido.
¿La pericoronaritis solo ocurre con terceros molares?
Aunque esta condición es famosa por afectar los terceros molares o “muelas del juicio”, dado que, como salen al final, es probable que no encuentren el espacio suficiente para acomodarse, también puede ocurrir con cualquier otro molar en erupción de otros dientes y muelas, en especial en niños y adolescentes.