¿Cómo se diagnostica el vértigo?
Para estudiar el vértigo, uno de los exámenes más solicitados es el octavo par, que lleva el mismo nombre del nervio auditivo que conecta el oído interno con el cerebro, el cual evalúa de manera general la actividad del vestíbulo y las vías centrales del equilibrio: oído interno, vías aferentes, eferentes medulares y cerebelo.
Otros estudios complementarios son el Video Head Impulse Test (V-HIT), que permite determinar cuál canal semicircular específico está dañado; y el Vestibular Evoked Myogenic Potential (VEMP), que ayuda a ubicar lesiones y establecer con mayor seguridad los órganos afectados en cada episodio de vértigo.
¿En qué consiste el examen del octavo par?
Este examen contempla una audiometría, una serie de pruebas funcionales de equilibrio en diferentes posiciones y una prueba calórica (cambio de temperatura del oído interno por medio de agua o aire).
El estudio del octavo par se complementa con el V-HIT que registra y analiza el movimiento ocular versus los movimientos de la cabeza con relación a los ejes de los canales semicirculares; asi como también con el VEMP, que mide la respuesta de los músculos cervicales y oculares a estímulos sonoros.
Estos exámenes pueden ser solicitados cada uno por separado o bien hacer distintos mix, según la opinión diagnóstica del especialista.
Preparación para el examen
Para la realización de estos exámenes se recomienda un ayuno de 4 horas, la suspensión de medicamentos para el mareo, 2 días previos al examen, los ojos sin maquillaje y asistir con un acompañante.