Se estima que, en Chile, las personas que padecen este trastorno representan a cerca del 1% de la población.
El 7 de junio es el Día Nacional de la Concientización del Síndrome de Tourette, acá algunas de las claves más importantes para entender y poder apoyar a quienes lo padecen.
¿Qué es el Síndrome de Tourette?
El Síndrome de Tourette es un trastorno del neurodesarrollo que suele manifestarse en la infancia, entre los 5 y 7 años, siendo más frecuente en niños que en niñas.
No es un problema de conducta ni una enfermedad mental, es una forma diferente en que el cerebro procesa la información.
En la práctica, esto ocurre porque el cerebro envía señales involuntarias a través del sistema nervioso, produciendo movimientos o sonidos repetitivos que la persona no puede controlar ni evitar, lo que se conoce como tics.
Primeras señales y evolución de la condición
Al principio, en la mayoría de los casos en la infancia, los síntomas suelen ser muy sutiles y fáciles de pasar por alto.
Las primeras señales casi siempre aparecen en el rostro y con frecuencia se pueden confundir con problemas visuales o alergias.
- Parpadeo constante o acelerado.
- Guiños de ojos recurrentes.
- Muecas de la boca o la nariz.
A medida que el niño crece, la condición evoluciona. Esos primeros indicios sutiles pueden cambiar de lugar, volverse más evidentes o sumarse a nuevos tics que involucran los brazos, el tronco o la emisión de sonidos involuntarios.
Ante estas señales, la evaluación de un neurólogo es fundamental para un diagnóstico temprano.