La oxolamina es un medicamento que no debe ser utilizado por:
- Menores de 2 años
- Mujeres embarazadas y en lactancia
- Pacientes en tratamiento con anticoagulantes.
- Pacientes epilépticos
- Pacientes alérgicos a uno o más componentes del medicamento.
Además, es importante recordar que este medicamento solo puede ser comercializado con receta médica, por lo que es el médico quien debe indicar la posología, es decir, los ml de jarabe que el paciente debe tomar.
Es por eso que las personas deben consultar a su médico, sobre todo cuando se trata de su uso en niños pequeños, pues en dosis grandes la oxolamina puede generar alucinaciones.