Las micosis se refieren a infecciones causadas por hongos que pueden afectar la piel, uñas, cuero cabelludo o mucosas.
Son muy frecuentes y, aunque generalmente no representan un riesgo grave, sí pueden causar molestias persistentes si no se tratan a tiempo.
A continuación, te explicamos sus causas, síntomas y los tratamientos más habituales según su tipo.
¿Qué es la micosis?
La micosis es una infección producida por hongos que crecen y se multiplican con humedad o calor, en zonas como: los pies, axilas, ingle, cuero cabelludo o pliegues de la piel.
Estos hongos se alimentan de queratina, una proteína presente en la piel, el cabello y las uñas, lo que facilita su colonización.
Micosis superficiales y micosis sistémicas
Las micosis superficiales son las infecciones por hongos, muchas de ellas son también conocidas como tiña (cuando el hongo corresponde a dermatofitos).
Afectan la piel, el cuero cabelludo y las uñas. Representan más del 80% de los casos en humanos. Aunque no suelen ser graves, tratarlas a tiempo evita complicaciones y contagios.
Cuando afectan otros órganos, se denominan micosis sistémicas, siendo enfermedades diferentes, más graves y presentan en general en personas con problemas inmunológicos.
Causas de la micosis
La micosis superficial (tipo Tiña/Tinea) se pueden adquirir por contacto directo con hongos presentes en la piel de otra persona, animales domésticos, objetos contaminados o superficies húmedas como duchas, piscinas y gimnasios.
El calor y la humedad favorecen el desarrollo de estos microorganismos, por lo que su proliferación y el riesgo de contagio aumentan en los meses de verano.