Espondilopatías: qué son, síntomas, causas y tratamiento


El dolor de espalda es una de las causas más frecuentes de consulta médica y puede afectar el descanso, el trabajo y las actividades diarias.
Aunque muchas veces se relaciona con contracturas o sobrecarga física, en algunos casos puede ser señal de una enfermedad de la columna que requiere evaluación y seguimiento.
Dentro de estas condiciones se encuentran las espondilopatías, un grupo de enfermedades que pueden tener distintas causas y manifestaciones. En RedSalud te explicamos todo lo que debes saber en este artículo.
¿Qué son las espondilopatías?
Las espondilopatías son afecciones que comprometen una o más estructuras de la columna, como vértebras, discos intervertebrales, articulaciones, ligamentos o zonas donde los tendones se unen al hueso, alterando la salud y funcionamiento de la espalda.
No todas se presentan igual. Algunas avanzan lentamente y otras pueden generar síntomas más intensos o persistentes.
Por eso, más que identificar solo “dolor de espalda”, es importante evaluar cómo aparece el dolor, cuánto dura, si mejora o empeora con el movimiento y si se acompaña de otros síntomas.
Tipos de espondilopatías y síntomas
Las espondilopatías pueden clasificarse según su origen y la forma en que afectan la columna.
En general, pueden causar dolor de espalda, rigidez, pérdida de movilidad y, en algunos casos, molestias que se extienden hacia brazos, glúteos o piernas.
Las espondilopatías inflamatorias (Espondiloartritis) ocurren cuando el sistema inmune genera inflamación persistente en la columna o en las articulaciones ubicadas entre la pelvis y la base de la columna.
Este, suele causar dolor lumbar que mejora con el movimiento y el ejercicio, empeora con el descanso y suele aparecer durante la noche. Dentro de este grupo se encuentran:
Espondiloartritis de predominio axial
- Espondiloartritis axial radiográfica (Espondilitis anquilosante)
Es una enfermedad que puede causar dolor lumbar, rigidez matinal y pérdida progresiva de movilidad.
En algunos casos, si no se trata, provoca que las vértebras pierdan movilidad o incluso se unan parcialmente, limitando el movimiento de la espalda.
- Espondiloartritis axial no radiográfica
La espondiloartritis axial no radiográfica se presenta cuando el paciente tiene síntomas claros de la enfermedad, pero aún no muestra cambios definitivos de daño estructural en las radiografías de las articulaciones sacroilíacas.
En estos casos, la resonancia magnética es una herramienta muy importante, porque puede detectar inflamación activa antes de que sea visible en una radiografía común.
Los síntomas pueden ser similares a los de la forma radiográfica, principalmente dolor lumbar inflamatorio crónico, dolor nocturno y rigidez que mejora con el ejercicio.
Espondiloartriris predominio periférico o Artritis psoriásica
La espondiloartritis asociada a la psoriasis, comúnmente conocida como artritis psoriásica, es una patología integrante de la familia de las espondiloartritis que combina manifestaciones cutáneas y articulares.
La psoriasis es un rasgo esencial que, junto con artritis, entesitis (inflamación en los sitios de inserción de ligamentos o tendones) o dactilitis (dedos en salchicha), ayuda a orientar al diagnóstico.
Artritis asociada a asociada a enfermedad inflamatoria intestinal
Algunas personas con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa pueden desarrollar inflamación en la columna o en otras articulaciones. Ambas son enfermedades inflamatorias del intestino que pueden causar diarrea persistente, dolor abdominal o sangre en las deposiciones.
En estos casos, el dolor de espalda puede aparecer junto con síntomas digestivos, por lo que suele requerir evaluación conjunta con reumatología y gastroenterología.
Espondiloartritis de inicio juvenil
Comienza durante la infancia o adolescencia. Puede causar dolor en articulaciones, inflamación en zonas de inserción de tendones, molestias en talones o dolor lumbar, según cada caso.
Su diagnóstico temprano es importante para controlar la inflamación, cuidar la movilidad y acompañar el desarrollo del niño, niña o adolescente.
Las espondilopatías degenerativas se relacionan con cambios por desgaste en discos, articulaciones o vértebras. Pueden aparecer con la edad, sobrecarga física, sedentarismo, obesidad, antecedentes de lesiones o ciertas actividades laborales.
A diferencia de las inflamatorias, suelen causar dolor que empeora con el esfuerzo o ciertas posturas y puede mejorar con reposo, aunque esto varía según cada caso. Entre ellas se encuentran:
Espondiloartrosis
La espondiloartrosis es el desgaste de las articulaciones de la columna. Suele aparecer con el paso de los años o por sobrecarga, y puede causar dolor, rigidez y menor movilidad en la espalda o el cuello.
A diferencia de otras espondilopatías degenerativas, afecta principalmente las articulaciones que conectan las vértebras entre sí.
Discopatía degenerativa
Ocurre cuando los discos intervertebrales, que funcionan como “amortiguadores” entre las vértebras, pierden hidratación o elasticidad.
En este caso, el problema se origina en los discos de la columna, lo que puede generar dolor lumbar o cervical y, en algunos casos, molestias que se extienden hacia brazos o piernas.
Espondilosis
La espondilosis es un término amplio que describe cambios de desgaste en la columna, como alteraciones en discos, vértebras o articulaciones.
A diferencia de la espondiloartrosis o la discopatía, no se refiere a una sola estructura específica, sino a un conjunto de cambios degenerativos que pueden o no producir síntomas.
Estenosis espinal
La estenosis espinal es el estrechamiento del canal por donde pasan la médula espinal o los nervios. Este espacio reducido puede comprimir estructuras nerviosas y causar dolor, hormigueo, debilidad o sensación de pesadez.
Su diferencia principal es que puede afectar directamente los nervios, por eso los síntomas pueden sentirse no solo en la espalda, sino también en piernas o brazos.
Fracturas vertebrales
Las fracturas vertebrales pueden ser traumáticas, cuando ocurren por accidentes, caídas o golpes, o patológicas, cuando se producen porque el hueso está debilitado por una enfermedad.
Las fracturas patológicas son más frecuentes en personas mayores con osteoporosis, una condición que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. También pueden aparecer cuando un cáncer se ha extendido hacia la columna y compromete la resistencia de las vértebras.
Cuando el hueso está debilitado, una fractura puede ocurrir incluso con esfuerzos leves, como levantar un objeto, girar el cuerpo o sufrir una caída de baja intensidad.
En algunos casos, la persona no recuerda un golpe claro, pero presenta dolor de espalda repentino, intenso o persistente, por lo que es importante consultar para una evaluación médica.
¿Cómo se diagnostican las espondilopatías?
El diagnóstico comienza con una evaluación médica detallada. El profesional revisa el tipo de dolor, duración, horarios, antecedentes familiares, enfermedades asociadas, medicamentos y limitaciones en la vida diaria y, realizará el examen físico correspondiente
Según el caso, pueden solicitarse radiografías, resonancia magnética, exámenes de sangre u otro tipo de estudios que considere necesario el médico.
Tratamiento de las espondilopatías y manejo del dolor
El tratamiento depende del tipo de espondilopatía, la intensidad de los síntomas y el impacto en la calidad de vida. En muchos casos, se combinan medicamentos, actividad física, kinesiología y seguimiento médico.
La kinesiología ayuda a mejorar movilidad, postura, fuerza y flexibilidad. En espondilopatías inflamatorias, el ejercicio supervisado es especialmente importante para mantener la función de la columna y reducir rigidez.
Los medicamentos pueden incluir analgésicos, antiinflamatorios no esteroidales y, en enfermedades inflamatorias moderadas o graves, fármacos modificadores de la enfermedad o terapias biológicas.
¿Cuándo consultar con un especialista?
Si tienes dolor de espalda que dura semanas, rigidez matinal frecuente, dolor nocturno, pérdida de movilidad o compromiso de otras articulaciones, te recomendamos consultar con un médico.
Debes buscar atención pronto si aparece:
Debilidad en piernas
Pérdida de control de orina o deposiciones
Fiebre
Baja de peso sin explicación
Dolor intenso tras una caída o
Dolor de espalda asociado a cáncer previo.
Estas señales pueden indicar una condición que requiere evaluación urgente.
En RedSalud, nuestros especialistas pueden ayudarte a identificar la causa del dolor, solicitar los exámenes adecuados y definir un tratamiento personalizado para cuidar tu columna y mejorar tu calidad de vida.
Blog
relacionados
Accede de forma rápida y sencilla a todo lo que necesitas para tu salud.
Artículos, consejos y novedades para cuidar tu bienestar y el de tu familia.


