Riesgo de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH)
Cabe la pequeña posibilidad, en especial en niños pequeños y personas mayores, que una infección por E. coli se complique y se transforme en un Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).
Se trata de una complicación grave en la cual las toxinas de esta bacteria eliminan los glóbulos rojos de nuestra sangre, lo que genera daño en los riñones, los que ya no funcionan como se debe.
Cabe mencionar que el uso de antibióticos no indicado por un profesional se convierte en un factor de riesgo de este síndrome.
Uno de sus síntomas principales son:
- Poca frecuencia de orina.
- Extrema palidez o cansancio extremo, en especial después de una indigestión.
Ante estos síntomas se debe acudir a urgencias.
E. coli y su relación con la Infección Urinaria
Aunque se suele asociar a temas de intoxicación alimentaria, la Escherichia coli es lo que causa en un 80% de los casos de infecciones del tracto urinario (ITU).
Esta situación no ocurre por el consumo de alimentos en mal estado, sino por una migración de la bacteria.
Al habitar de forma natural en la zona perianal y del intestino, la E. coli puede trasladarse accidentalmente hacia la uretra (conducto por donde se expulsa la orina) y ascender hacia la vejiga, provocando cistitis.
¿Por qué es más común en mujeres?
Por una razón puramente anatómica, en el cuerpo femenino la distancia entre el ano y la uretra es mucho más corta, facilitando el traslado de la bacteria.
Síntomas de cistitis por E. Coli
A diferencia de la infección estomacal, aquí notarás una necesidad constante y urgente de orinar, sensación de ardor o quemazón al hacerlo, y orina de aspecto turbio o con olor muy fuerte.
¿Cómo se tratan las infecciones por Escherichia Coli?
Las medidas principales son:
- Reposo e hidratación constante, para reponer líquidos perdidos por la indigestión.
- No se recomienda el uso de antidiarreicos, ya que solo retrasan la eliminación de la bacteria desde el organismo.
- El uso de antibioticos también está contraindicado pues en cepas como la 0157:H7 puede estimular la liberación de toxinas, aumentando el riesgo del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).
- Solo en el caso de infecciones urinarias se recomienda el uso de antibióticos, siempre bajo indicación y supervisión médica.